Arte

Trazos de la memoria de tu ciudad.

Platicamos con el Dr. Miguel Ángel Rosas, quien nos comparte su trabajo donde a través del dibujo, lleva una parte de la ciudad que dejaron a nuestros paisanos que se encuentran fuera del país.

| Por: Alan Rosas.
| Imagen de portada: Dr. Miguel Ángel Rosas.

Miguel Ángel Rosas, diseñador Urbano y doctor en historia del arte nos comparte su trabajo en el cual mediante dibujos ha plasmado diferentes edificios y monumentos a lo largo de la república con el objetivo de llevar unos pedazos de memoria a nuestros paisanos que actualmente se encuentran en otras partes del mundo.

Miguel creció en el centro de Puebla por lo que el ámbito de los monumentos y los edificios siempre han estado muy presentes en él. Al crecer, le surgió un interés por informarse sobre edificios históricos y aproximarse a ellos de una manera académica. Esto lo llevó a estudiar la licenciatura en diseño Urbano ambiental en la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla). Su tésis de licenciatura lo llevó a estudiar el Barrio de Analco en su ciudad natal.

El hecho de que los habitantes de este barrio tenían un fenómeno de identidad muy arraigado que los llevó a defender su espacio, su arquitectura y su patrimonio histórico llevaron a Miguel a replantearse sus estudios de posgrado. Finalmente decidió que el siguiente paso que tomaría sería realizar una maestría en historia del arte en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Sus conocimientos de diseño y su especialización en la historia del arte son una dupla que le permitió dar inicio al proyecto Tu ciudad, mi ciudad. Tu ciudad” es un proyecto cultural que busca entender la ciudad como espacio de la memoria y ser un medio de difusión de México en el mundo basado en la cultura material, comportamientos, normas y rituales como factores de identidad. El tema por lo tanto son los monumentos históricos y el patrimonio inmaterial.

Los monumentos pasan por diferentes ámbitos y uno de ellos es la representación, en palabra de Miguel Ángel: “si tú dibujas un edificio tienes una aproximación muy diferente a que si lo fotografías o si escribes de él. Son diferentes lenguajes, dibujar la ciudad te permite prestar atención a los detalles, ver cosas que a primera vista pasan desapercibidas” 

Para él, el dibujo, al ser un medio de expresión que pasa por tu mano, puede crear una especie de energía que fluye entre tu cuerpo, tus emociones y el papel, además de que no siempre dibujarás de la misma manera. En algún momento puedes dibujar de manera muy mesurada con tus trazos, tus líneas y lo que quieras, pero hay otros dibujos que son más sueltos, más libres o que tienen mucho mayor emoción, donde finalmente es como si se desconectara tu parte racional y comenzaras a hacer trazos más rápidos. 

“Cuando tú estás trazando, no piensas en nada, es un instante de una magia que fluye ahí y se queda una parte de ti en eso que plasmas y esa parte me gusta, como experimentar y sentir. Es como si hubiera dos dimensiones, al estar demasiado cerca, no ves la obra terminada hasta que te alejas, entonces en ese desprendimiento, en esa pequeña distancia que hay entre la hoja y tu ves el trabajo terminado, ves la forma y te gusta y sabes que hay algo ahí de ti, que se quedó”

“Tu Ciudad” es un proyecto que tiene dos caminos, uno de ellos es un proyecto cultural en donde Miguel tiene pensado difundir el tema de la ciudad en sus diferentes ámbitos, no sólo la Ciudad de México si no las ciudades de diferentes estados de la república, en el extranjero. Ya que se dio cuenta de que al difundir sus dibujos a los mexicanos que viven en Europa hay un sentimiento de nostalgia por lo que dejaron. Entonces la representación en dibujo de los edificios que han sido emblemáticos para ellos los lleva a tener como un recuerdo. 

“Una persona me pidió que si le podía dibujar el puerto de Veracruz, pero resulta que el puerto representa algo muy particular para esa persona y el hecho de verlo, el hecho de tenerlo hace que se desencadenen sus propias historias. Entonces ese proyecto que se llama Mi ciudad, tu ciudad tiene esos dos ámbitos. Tu ciudad porque pues es la ciudad de ellos, la ciudad que dejaron o la propia. Y mi ciudad porque soy yo la que la está representando, me interesan mucho esas historias que se desarrollan a partir de un objeto.”

Miguel Ángel hizo un experimento en un grupo en el que está, llamado “Mexicanos en Londres”, donde primero les enseñó sus dibujos y luego les preguntó qué les gustaría que dibujara. “Me llegaron diferentes peticiones de varios monumentos de toda la república, pero lo que sucedió después fue ver cómo, finalmente una iglesia de Polanco, que una persona me pidió, pues representaba algo muy específico porque ahí está enterrada la abuela de esta persona, entonces ese dibujo se vuelve algo especial para esa persona en particular”.

Cuando se dio cuenta de que estaba casi toda la república representada en esos dibujos que hizo, se dio cuenta de que México está en Londres, o que está en París o que está en Canadá, etc. Es decir, están personas de todos los estados de la república, están viviendo allá, entonces tiene el interés de hacer varias exposiciones hablando de los dibujos pero ya hablando en el ámbito de identidad, de un interés cultural.

Esto de cierta manera se desprende de un proyecto que él hizo hace años, que se llamaba “México la vida es cosa de todos los días”. Ese proyecto específicamente hablaba sobre el tema de los mercados en México donde el interés era que había un fenómeno antropológico en los mercados y que ese fenómeno pasa por unas cuestiones de identidad muy específicas que Miguel detectó que suceden desde los años 30 y siguen hasta hoy. Entonces empezó como un proyecto fotográfico y posteriormente ya en la redacción se volvió algo más interesante, más poético.

En este año, Miguel está teniendo sus primeros coleccionistas, ha comenzado a vender su obra, pero también quisiera llegar a distintos públicos, que cualquier persona pueda tener acceso a un objeto, ya que a él no le gusta la idea de que la riqueza se apodere de la belleza. “No es el caso de mi obra pero hay artistas con precios muy elevados. Cuando el artista ha alcanzado cierta historiografía, cuando la crítica ha hablado sobre él, cuando ha participado en una serie de eventos, su obra se empieza a cotizar más y más, entonces la gente no tiene acceso a una obra original. Lo que se ha hecho es que las tiendas de los museos hacen que se acceda un poco a ellos mediante un lápiz, una cartera, una postal, pero realmente estoy viendo la manera de poder hacer llegar la obra a un público más amplio, que no necesariamente tenga que ser un público de coleccionistas”.