Arte

Ricardilus: pureza, sensibilidad y sensualidad femenina

Ricardilus nos comparte desde Barcelona la historia detrás de sus ilustraciones.

 | Por Karla Ceceña

La ilustración es un proceso complejo que no sólo consiste en plasmar un dibujo sobre el medio elegido. También involucra encontrar conexiones, transmitir emociones, expresar signos y jugar con ellos, dotar una imagen de significado y sobre todo saber pensar.

Ricard López Iglesias (Ricardilus), es un ilustrador autónomo que habita en Barcelona y centra su obra en resaltar la pureza, sensibilidad y sensualidad de la mujer.

Personalmente, ¿qué crees que nos aporta el arte como seres humanos?

Para mi el arte es una vía de escape a la hora de expresar mis emociones. Me considero una persona muy sensible y emocional, por lo que me es inevitable no plasmar algún tipo de emoción en mis obras. La cadena se cumple cuando recibo el feedback de los espectadores afirmando sentir lo que en un principio trataba de transmitir. En definitiva, el arte es mi forma de hablar, de compartir y de desahogarme. Es el método con el que me conecto con el resto de seres humanos.

¿Cómo descubriste la ilustración y por qué decidiste dedicar tu vida profesional a ella?

El dibujo ha estado presente en mi vida desde siempre. Recuerdo que cuando era muy pequeño, mi madre, que también es ilustradora, me llevaba al zoo a ver animales y cuando llegábamos a casa jugábamos a dibujar todos los animales que habíamos visto.

De todos modos, no fue hasta hace poco más de un año que decidí dedicarme al 100% a la ilustración. Se podría decir que el motivo principal fue que, gracias a las redes sociales, empezaron a proponerme algunos proyectos. Poco a poco estos fueron en aumento, con lo que al final valoré si podía vivir de eso y me lancé a la piscina. Ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, ya que puedo decir que mi pasión es mi trabajo.

¿Qué es lo que más disfrutas de la ilustración?

Lo más divertido de mi profesión es que es un trabajo que abarca infinitas posibilidades. Hoy en día la ilustración está presente en cualquier sitio, por lo que disfruto muchísimo la variedad de proyectos en los que trabajo. Una semana estoy haciendo una portada para un disco, al mes siguiente estoy trabajando en un álbum infantil, al siguiente ilustrando una campaña publicitaria para una joyería en Hong Kong y al siguiente preparando una exposición… ¿qué más puedo pedir?

¿Qué es lo más difícil de dedicarse a esta profesión?

Lo más difícil de esta profesión es, sin duda alguna, la gestión del tiempo. Hoy en día el ilustrador tiene que hacerse cargo de infinitas tareas además de la inmensidad de horas que dedica a dibujar. Gestionar las redes sociales, que son indispensables, el trabajo, los proyectos personales, los temas burocráticos (gestorías, declaraciones de impuestos), las ventas privadas, el trato con los clientes, la vida social…etc. Requiere de muchísima organización.

¿A qué retos te has enfrentado como ilustrador?

Quizás el reto más importante al que me he enfrentado es el aprender a convivir con las redes sociales. Me explico, en mi caso, nunca imaginé que algún día llegaría a tener más de sesenta mil seguidores en Instagram, nunca lo busqué. Sin darme cuenta, y en muy poco tiempo, mi cuenta creció enormemente. El reto aparece cuando en las redes nadie tiene filtro a la hora de escribir, por lo que a diario recibes muchísimos mensajes de gente de cualquier parte del mundo. Ya de por sí es una tarea muy agotadora (pero necesaria desde mi punto de vista) el estar contestando a todos los mensajes, pero lo peor es cuando alguno de estos mensajes es una crítica deconstructiva hacia ti o tu obra. No hay que olvidar que detrás de cada pantalla hay una persona, y a veces las cosas duelen. Lo que para uno quizás es una broma o un simple comentario, para otro puede suponer una daga clavada en el pecho. Al principio las críticas me afectaban mucho, ahora he aprendido a sobrellevarlas. Para mí, ese ha sido un gran reto.

¿Qué artistas te inspiran?

Descubrir la obra de Gustav Klimt ha marcado un antes y un después en mi criterio artístico; la sensualidad, provocación y terror de sus obras son conceptos que me han influido enormemente en mis obras. Obviamente mi obra nace de muchos referentes clásicos como Klimt, Egon Schiele, Mucha o contemporáneos como Brad Krunkle, James Jean o Rebecca Dautremer, entre otros.

¿Qué técnica utilizas actualmente y por qué?

Actualmente estoy muy centrado en el arte digital. Quizás es porque ando metido en muchos proyectos de gran envergadura a la vez y necesito trabajar con una técnica que me de resultados rápidos y no sea muy complicada de trabajar a la hora de hacer correcciones.

¿Por qué decidiste enfocar tu obra a retratos femeninos?

Mis ilustraciones se basan en la figura femenina ya que su pureza, sensibilidad y sensualidad son los adjetivos que trato de transmitir en cada uno de mis trazos. Además, como he comentado antes, tengo la necesidad de transmitir mis emociones a través del dibujo, y en el rostro femenino me encuentro muy cómodo a la hora de hacerlo. Puede que sea por su gran fragilidad, ¡que no es sinónimo de debilidad! A pesar de ello, creo que un buen ilustrador jamás debe estancarse en un solo estilo, por este motivo trato de explorar nuevos horizontes cada día. En mi portfolio se pueden encontrar obras desde estilo “clásico” hasta ilustraciones infantiles.

¿Quiénes son los rostros que protagonizan tus ilustraciones?

Normalmente trabajo con fotografías de amigas, de mi pareja, o.. collages que preparo a partir de diferentes fotografías de internet.

¿Cuánto tiempo tardas en crear una ilustración y cuál es el proceso que sigues?

Aproximadamente dedico entre medio día o un día entero para crear un retrato. El proceso sería, en primer lugar, preparar la referencia fotográfica, luego hacer el dibujo a lápiz y por último añadir el color con acuarela (todo en digital).

De todos modos, el tiempo que dedico a cada ilustración varía mucho según el tamaño o la complicidad de la obra. Para las ilustraciones del álbum ilustrado en el que estoy trabajando dedico aproximadamente unos cuatro o cinco días… dibujando trece o catorce horas por día. Y eso sin contar el trabajo previo de pensar la ilustración, que también es parte del proceso creativo.

¿Qué buscas transmitir con tu obra?

Muy resumidamente, lo que me pasa por la cabeza el día en que la estoy dibujando. Es muy fácil saber qué día estoy de buen humor o de mala leche solo con mirar qué colores he usado en mi dibujo.

¿Barcelona ha influido de alguna manera en tu trabajo?

Definitivamente sí. Barcelona es una de las capitales de la ilustración a nivel mundial, cada semana se inauguran diferentes exposiciones, workshops, presentaciones de artistas de todas las disciplinas. Si quieres, puedes estar 24h los siete días de la semana sumergido en arte. Eso ayuda mucho a la hora de crear.

¿Qué proyectos te gustaría realizar en el futuro?

Mi plan de futuro perfecto sería combinar el trabajo de ilustrador freelance, haciendo trabajos muy variados cada vez, con dar clases de ilustración en alguna escuela.

¡Sígue su trabajo!

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