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Revivir la ciudad del ayer

A través de La Ciudad de México en el tiempo, Rodrigo Hidalgo y Carlos Villasana nos permiten observar nuestra urbe para notar los cambios que ha sufrido y recordar lo que hemos olvidado.

| Por: Alan Rosas.
| Fotografías: Cortesía de La Ciudad de México en el Tiempo.

Vivimos en una de las ciudades más grandes del planeta, con una gran diversidad de lugares y estilos arquitectónicos. Una gran bestia que se reconfigura día con día, en donde de un mes a otro puede transformarse totalmente el panorama de una calle o un barrio. Estar al tanto de todos los cambios que ha sufrido nuestra ciudad es una tarea que parece difícil, pero afortunadamente, gracias a la tecnología, las redes sociales o iniciativas como la de Rodrigo Hidalgo y Carlos Villasana, un par de ciudadanos comunes interesados en la ciudad de antaño, podemos gozar de una pequeña ventana hacia su pasado e imaginar un panorama colectivo sobre aquello que fue.

Rodrigo y Carlos crearon La Ciudad de México en el Tiempo en el año de 2011: una página de Facebook enfocada a difundir fotografías antiguas que nos narran la historia visual de la capital del país. Rodrigo es uno de los cronistas más jóvenes y un apasionado de recorrer la ciudad, un amor que le fue heredado por su madre y su tía quienes siempre lo llevaban a diferentes lugares sin tener un plan previo, a recorrer, conocer y ver qué secretos podrían encontrar entre las calles. Por su lado, Carlos, es un coleccionista apasionado por todo lo relacionado con el pasado de nuestra urbe, lo que lo ha llevado a tener una gran colección de fotografías, postales y libros que retratan la ciudad del ayer.

El interés en común por la urbe y los frenos burocráticos que representaba querer conocer archivos antiguos de la ciudad, los llevó a colaborar para crear esta iniciativa que permite a diferentes generaciones conocer la historia detrás de distintos lugares y tener un vistazo al estilo de vida que llevaban los habitantes de la ciudad en otras épocas, algo que parece muy interesante para personas de todas las edades, pues actualmente, cuentan con alrededor de 521 mil seguidores. Este mismo éxito llevó a La Ciudad de México en el Tiempo a tener su propio programa que se transmite por Canal Once, en donde cada cápsula rescata los recuerdos de un barrio, un tema o un arquitecto.

Rodrigo atribuye la aceptación de su proyecto a dos factores principales. El primero de ellos es que comparten fotografías de una gran diversidad de lugares en la ciudad y no solamente de lo que es conocido por todos, como lo podría ser el Centro Histórico, Polanco o la colonia Roma. Lugares como Iztapalapa, Iztacalco y Tláhuac suelen ser desplazados por una idea de que no tienen nada que aportar, sin embargo, para Rodrigo, ese es uno de los pilares del proyecto: demostrar que cada lugar está lleno de significado. Muchas veces creemos que nuestra colonia no tiene nada destacable pero en realidad cada esquina tiene su historia y cada barrio tiene sus personajes, sus cafés, sus tiendas, sus librerías y sus rincones que fueron muy conocidos y apreciados por la comunidad. 

Imagen: A. Briquet, Southern Methodist University.

El segundo factor y quizás el más importante para el éxito de la página es precisamente la comunidad. Rodrigo y Carlos solamente suben una fotografía con una breve descripción y anexan un link a Google Maps para que las personas puedan ver cómo es ese lugar actualmente, pero la comunidad enriquece esa fotografía con sus recuerdos, otorgando mayor significado a través de la memoria colectiva.  En cada imagen aparecen comentarios como “Yo vivía en ese edificio ese año”, “¿Alguien recuerda la tienda de la esquina?”, “Yo iba a esa escuela de atrás” y se da una interacción que convierte a los usuarios en cronistas comunitarios. Además de servir como un viaje al pasado, también se ha convertido en una herramienta que reconecta a las personas con sus vivencias e incluso en algunas ocasiones ha permitido que amistades de hace años o incluso familiares puedan encontrarse de nuevo en una fotografía de la colonia de su infancia.

Por otro lado, también han aparecido cientos de comentarios que mencionan que todo era mejor antes y despotrican contra la situación actual de la ciudad pero Rodrigo difiere. Otro de los objetivos del proyecto es mostrar que en algunos aspectos la ciudad ha mejorado a la par de otras grandes ciudades del mundo, mientras que en otros sí se ha deteriorado. Tal vez algunas costumbres se perdieron con el tiempo pero en su lugar llegaron otras que han permitido una evolución de la ciudad tanto en su construcción como en su pensamiento. No necesariamente todo era mejor antes, igual que hoy, siempre hay cosas por mejorar.

Imagen: Col. Villasana-Torres.

A pesar de los problemas actuales, a Rodrigo no le gustaría vivir en otra época, por su puesto que le hubiera encantado presenciar los Juegos Olímpicos y disfrutar del concierto que ofreció Michael Jackson en el Estadio Azteca, pero las facilidades, la tecnología, la diversidad y la apertura de la actualidad son algo que aprecia del presente. Gracias a los avances tecnológicos podemos explorar nuestros alrededores con facilidad, todos podemos convertirnos en cronistas de nuestras zonas, ya no necesitamos que una televisora nos de un espacio para informar lo que está pasando en nuestro barrio y ya no debemos pasar por desgastantes trámites burocráticos para ver la ciudad de antaño. Para Rodrigo estamos en la época correcta para salir a explorar e ir en busca de las historias que aún quedan por contar en nuestra ciudad, una labor titánica pero posible si salimos y compartimos nuestros hallazgos con la comunidad y documentamos todo lo que está pasando para que los que vengan después de nosotros también puedan maravillarse.