Cultura

Ilhuicatl: más que el cielo y el mar

Ilhuicatl significa “cielo”, es un concepto clave del que se desprende el día, la noche, la muerte y el sol.

| Por: Gaby Méndez.
| Imagen de portada: Daniel Romero.

Fray Bernardino de Sahagún es el responsable de la obra Historia general de las cosas de Nueva España, se estima que se escribió entre 1540 y 1585. Se le conoció como Códice Laurentino, pero actualmente se le denomina Códice Florentino. Está compuesto por 12 libros, los cuales están disponibles en la Biblioteca Digital Mundial para su consulta. En la mayoría de las investigaciones del mundo nahua, se usa como referencia principal, en esta ocasión hablaremos del concepto ilhuicatl, que se presenta constantemente en el Libro VI, el cual trata de conceptos religiosos, morales o filosóficos.

Ilhuicatl significa cielo, ya sea uno nocturno o diurno, no hay un solo vocablo que lo diferencie, cuando querían referir a la noche le llamaban citlallo ylhuicatl (cielo estrellado). En el Códice Florentino se puede leer otro significado:

«el cielo es como si fuera casa; está corriendo por todas partes; y estaba llegando junto al agua, como si las paredes del agua se juntaran a él. De esta manera lo llamaron Ilhuicaatl, porque se extiende alcanzando el cielo»

Imagen: Cielo nocturno con el signo de Venus, Códice Borbónico.

Se referían al mar, veían el horizonte no como una línea de división, el cielo tocada la tierra porque continuaba a través del mar. La palabra ilhuicatl se relaciona con los tres lugares a los que se va tras morir. Las tres posibles moradas eternas eran el tonatiuh ichan (la casa del sol), tlalocan y mictlan.  Se pensaba que “la casa del sol” era parte del cielo, pero no estaba adentro o arriba de él. “La casa del sol” no era un sinónimo de “cielo”. Respecto al tlalocan, se dice que también se encuentra en algún lugar del cielo, aunque posiblemente se haga referencia a una ubicación más cercana al mar.

Finalmente, el mictlan se menciona en el Libro III del Códice Florentino, pero ahí no se le relaciona con el cielo, es hasta el Libro VI que se menciona que el mictlan está sobre nosotros, en el cielo. Se esperaría que el Mictlan se encontrase a bajo ya que siempre se ha considerado que un sitio de conexión son las cuevas, de hecho, Kanrad Preuss en sus escritos recoge un mito que cuenta que un hombre fue a buscar a su mujer al mundo de los muertos. Uno de sus informantes, Cruz Reyes, contó que un hombre voló hacia abajo para rescatarla y después tuvo que subirla al mundo de los vivos. Lo cual nos da la idea de que el Mictlan esta abajo, sin embargo otro informante, Doroteo Jesús, habla de que para llegar a donde está la mujer que ha perecido, el joven se sentó en el lomo de un zopilote y lo llevo al cielo. Lo cual resulta contradictorio, quizá la influencia de los conquistadores ya había terminado de permear. Terminemos este mini debate con el registro de un rezó náhuatl en que el curandero decía: “Yo soy el sacerdote, soy quetzalcoatl, voy a Mictlan, voy encima de nosotros, voy a los nueve Mictlan.”

Imagen: Cielo con estrellas y pedernales, Códice Borgia.

En cuanto a las representaciones gráficas de ilhuicatl las que deben de tomarse en cuenta principalmente son las del Códice Borgia, debido a que los Códices Telleriano-Remensis o Vaticano Ríos, cuentan con muchas convenciones europeas, sin embargo de este último se desprende la Lápida de los cielos de la cual hablaremos en otra ocasión. La representación del  cielo diurno no puede depender de la presencia del sol como la clave para ser identificado, porque la cosmovisión nahua tiene el concepto de “sol nocturno”. Las formas de identificarlo son con la presencia de algún guerrero muerto, haciendo referencia a “la casa del sol” o con presencia de templos.  

En los gráficos del cielo nocturno están presentes las estrellas o la luna. Las estrellas suelen ser circulitos cuya mitad está pintada de color blanco y la otra de rojo. En cuanto a la luna, se suele representar con el símbolo de Venus. El cielo nocturno sería el que se liga con el Mictlan. En el Códice Florentino se escribe que el Sol da una caminata por el cielo diurno y después entra al Mundo de los Muertos, cuando aquí anochece en el Mictlan se aclara y los muertos se despiertan.

Imagen: Mictlantecuhtli de Museo del Templo Mayor

De esta idea es que se desprende el concepto de “sol nocturno”, es cuando la luz es desprendida en el mictlan. Los mayas también compartían este pensamiento, los habitantes de Xibalbá están bajo tierra cabeza abajo y reciben al sol cuando los demás tienen un cielo nocturno. En los pueblos mayas que aún mantienen sus tradiciones vivas, como los de Panajachel o los Coras del Occidente, piensan que aquellos que mueren se vuelven estrellas.

Hay que concluir con la idea de que ilhuicatl es un concepto que engloba parte importante de la cosmovisión de la muerte, tanto las representaciones verbales como en las gráficas. Podría decirse que ilhuicatl significa aquello que está más allá, aparece numerosas veces en el Libro VI del Códice Florentino, inclusive quienes estudiaban el cielo recibían el título de ilhuicatlamatini que es lo equivalente a astrólogo. Hay otras palabras derivadas como: Ilhuicatlitic que es paraíso celestial.

Dabrowska, K. M. (2008). El concepto de” ilhuicatl” en la cosmovisión nahua y sus representaciones gráficas en códices. Revista española de antropología americana, 38(2), 151-171.


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