Gastronomía

El regalo de Quetzalcóatl

La creación culinaria que mantiene vivo el legado de los aztecas.

| Por: Alan Rosas.
| Fotografías: Freepik.

Se acerca el 5 de mayo, día que conmemora la Batalla de Puebla, donde el ejército mexicano, menor preparado y con menos hombres, logró una victoria ante el imponente ejército francés lo que tomó por sorpresa a diversos países, como España y Gran Bretaña quienes creían que Francia ganaría sin problema alguno, y aumentó la moral del pueblo mexicano.

Si bien hoy los mexicanos seguimos conmemorando esta fecha, sobre todo en el estado de Puebla, nuestras celebraciones no son nada comparadas con las que se llevan a cabo en Estados Unidos donde hacen grandes fiestas con temática mexicana y donde nunca puede faltar el platillo mexicano más consumido por nuestros vecinos del norte: el guacamole.

Amado por muchos y despreciado por otros, el guacamole es una salsa típica de nuestra gastronomía, un manjar resultante de la combinación de aguacate, jitomate, sal, limón, chile y ajo triturados en el molcajete ancestral.

Cuenta la leyenda que el dios Quetzalcóatl fue el que enseñó a los aztecas la receta para preparar este popular acompañamiento. Claro que su preparación era diferente en se entonces, pues ingredientes como la cebolla, la pimienta, el ajo y el cilantro llegaron a nuestras tierras traídos por los españoles.

Su nombre en náhuatl es “ahuacamolli” formado por las palabras “ahuacatl” (aguacate o testículo) y “molli” (mezcla). El aguacate era un alimento sagrado y muy solicitado para los aztecas, además de que le daban connotaciones eróticas debido al parecido de la fruta con los testículos, es por ello que las mujeres tenían estrictamente prohibido recolectarlos.

El aguacate y el guacamole resultaron muy deliciosos para los españoles quienes comenzaron a llevarse semillas a su tierra natal, lo que permitió que el platillo fuera conocido en más partes del mundo y también así comenzaron las variaciones en la receta.

Su preparación cambia según el estado y también el país. En algunos estados costeros de México se acostumbra triturar mariscos y añadirlos a la mezcla o en otros estados se opta por echar trozos de carne o chicharrón.  En cuanto a variaciones internacionales, en Estados Unidos se acostumbra añadirle mayonesa para darle más consistencia, mientras en Europa optan por dejar los chiles fuera de la receta para evitar el picor.

El guacamole se ha convertido en uno de los hijos de la gastronomía mexicana con más repercusión a nivel internacional y no importa dónde lo consumas, sus raíces son innegables. Si bien sus tierras fueron conquistadas y su culto ha desaparecido, Quetzalcóatl aún está seduciendo paladares alrededor del mundo.

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