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Ecoturismo: Luciérnagas de Nanacamilpa

Los pilares para que el turismo no arremeta contra las áreas naturales como el santuario de las luciérnagas en Tlaxcala son la sustentabilidad económica, social y ambiental.

| Por: Gaby Méndez.
| Imagen de portada: National Geographic.

La naturaleza puede ser aterradora en algunas ocasiones, pero en otras tantas es inspiración y emociones desbordantes. Por ello es que el ecoturismo fue tomando fuerza con el paso del tiempo, porque la belleza en su contemplación ofrecen una experiencia sumamente grata. Sin embargo debemos recordar que el ecoturismo busca que se conserven las reservas naturales, es viajar de forma responsable para no perturbar el patrimonio natural y cultural que se visite.

En México existen varios lugares que nos permiten disfrutar de las maravillas del ecosistema. En esta ocasión conozcamos un poco más del santuario de la luciérnaga ubicado en Tlaxcala. Seguramente habremos escuchado de la increíble experiencia que puede ser, debido a la tremenda popularidad y alcance que las redes sociales le han permitido alcanzar. Sin embargo también debemos estar atentos a las consecuencias que el turismo poco cauto o prestadores de servicios inconscientes pueden traer en el futuro.

Imagen: Martin Rietze.

Los grandes espectáculos de luz natural se pueden disfrutar debido a la reproducción de las luciérnagas en grandes cantidades. Este fenómeno sólo se puede observar en los santuarios y actualmente existen dos en todo el mundo. Uno se encuentra en Nueva Zelanda y el otro, afortunadamente para nosotros, en México.

Partiendo de dicho par, es sumamente importante que en nuestra labor turística retribuyamos a la comunidad que se dedica a la protección de dicho ecosistema, pues es la falta de recursos económicos de estos actantes que se termina por perseguir el beneficio inmediato dejando en segundo plano el daño que se le puede generar al área. Pues los recursos deben ser motor de desarrollo y no sólo como una moneda de cambio que termine con la belleza de la Tierra. Nuestro reto como comunidad siempre será consolidar un aparato que proteja al ambiente y nos permita descubrir las maravillas del mundo natural. 

Imagen: Toan Phan.

El santuario de las luciérnagas no debe ser la excepción. En Nanacamilpa, municipio de Tlaxcala, hay un total de 16 centros de avistamiento y 10 santuarios. La diferencia es que en estos últimos solamente se permiten actividades de investigación o educación ambiental. Cabe resaltar que existen otros tantos centros de avistamiento que no cuentan con un registro gubernamental. La Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de Tlaxcala calcula que en la temporada de avistamiento, que va del 6 de junio al 13 de agosto, las visitas rebasan los 110,000 turistas. Y cada año van aumentando aproximadamente un 10%, por lo que las autoridades deben tomar medidas de prevención que protejan estas zonas naturales. Recordemos que en los primeros períodos de Mesoamérica se seguía la línea de agradecer siempre a la naturaleza por la vida que provee. Con el paso del tiempo y la creación de las grandes ciudades como Tenochtitlán, fue que la explotación de recursos comenzó a tomar fuerza y finalmente tras La Conquista se desborda la toma de recursos naturales y la armonía termina por desvanecerse. Los periodos posteriores fueron aún más crueles con los patrimonios naturales, sin embargo actualmente se han dado diversos esfuerzos para la preservación. Aunque varios de ellos no sean rigurosos del todo.

Tlaxcala siempre ha sido un lugar lleno de vestigios culturales que se remontan a la época prehispánica. Los mexicas habían llamado a las luciérnagas temolín, derivado de la palabra tetl que significa piedra y ollin que refiere a movimiento. Por lo que en aquel entonces se les conocía como “piedras voladoras”. Las hermosas “piedras” brillan debido a que en su abdomen se producen una serie de reacciones químicas de luciferina. Cuando esta se pone en contacto con el oxígeno se genera oxiluciferina, generando espectáculos de luz natural. El objetivo principal de este brillo es el apareamiento. 

Imagen: National Geographic.

Nanacamilpa es una de las zonas forestales más importantes, debido a que en ella se han identificado 41 especies de mamíferos, siendo un 29% de ellos endémicos de México. La UNAM reporta que en el país hay un total de 22 géneros de luciérnagas y más de 160 especies. La que se puede observar en Tlaxcala es endémica de la región, por lo que su conservación es primordial. Y son varios los investigadores que se han pronunciado en el cuidado de este patrimonio natural refiriendo a que su subsistencia está ligada a la condición social y económica de todos los actores. La cultura es en realidad el factor determinante para que la práctica del turismo no comprometa zonas de riqueza natural.

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla publicó una investigación respecto a la existencia de sustentabilidad en el santuario de Nanacamilpa Tlaxcala, concluyendo que sí se están tomando medidas para la preservación futura de las especies, haciendo énfasis en que se debe seguir el modelo de sustentabilidad de tres pilares. Sustentabilidad social, económica y ambiental. Sin embargo, se hace la anotación que la creación de más centros turísticos con más capacidad de carga, puede derrumbar los pilares y culminar en un futuro no sustentable.

Imagen: Terry Priest.

En otra investigación por parte de El Colegio de Tlaxcala, se considera que el factor de mayor impacto ambiental es la mala planeación de generación de empleos a través de dicho patrimonio. Siendo un punto clave que jurídicamente el santuario de las luciérnagas en Nanacamilpa no se ha nombrado Área Natural Protegida. Por lo que recaería en los habitantes de Nanacamilpa la conservación del lugar; que de hecho varios de ellos lo hacen y siguen prácticas ecoturísticas que pretenden minimizar el daño lo más posible, sin embargo actores que no cuentan con ningún tipo de apego con el área ponen en primer plano sus intereses económicos. 

Actualmente instituciones educativas, como la Universidad Autónoma Chapingo, se encuentran fomentando programas para la conservación de la zona. Como viajeros culturales debemos estar siempre conscientes del respeto mutuo que debe existir cuando se entra en un área natural y/o cultural, debemos exigir a nuestros pares y a los administradores de dichos lugares que el desarrollo de las actividades turísticas sea sustentable. Es decir, que lo que hoy nosotros disfrutamos también pueda ser entrañable para las generaciones futuras.

Referencias

Acle Mena, R. S., Valverde Sierra, M. L., Franco Martínez, G., & Claudio Morales, A. (2018). Sustentabilidad para la preservación del santuario de la luciérnaga en Nanacamilpa Tlaxcala.

Martínez, L. A. J., & Rodríguez, M. D. L. H. (2017): “Estudio comparativo de la percepción del deterioro ambiental en el patrimonio natural de Nanacamilpa, Tlaxcala”, Revista Contribuciones a las Ciencias Sociales, (abril-junio 2017). En línea: http://www.eumed.net/rev/cccss/2017/02/nanacamilpa.html

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