Literatura

Atlapulco: Donde se pierde el agua…

Un libro para preservar la cultura y la identidad de San Gregorio Atlapulco

| Por: Alan Rosas.
| Imágenes: Karla Denisse Manzanares Nieto

Siempre hemos dicho que nos encanta dar a conocer las historias de los lugares por los que pasamos a diario, pues no cabe duda de que cada sitio tiene sus propios relatos, sus personajes, sus lugares emblemáticos y por supuesto, sus problemas. Aunque en ocasiones no sabemos cómo podemos compartir lo que está pasando en nuestro entorno, hay veces en las que es tan simple como utilizar aquello que nos apasiona para crear medios por los cuales contar lo que tenemos que decir.

Karla Denisse Manzanares Nieto es oriunda de San Gregorio Atlapulco, uno de los pueblos originarios de la alcaldía Xochimilco, y siempre ha tenido una pasión por la fotografía, así como un gran amor por su pueblo. Esta combinación la llevó a plasmar una gran cantidad de momentos a través de su cámara: retratos, fiestas patronales, celebraciones de semana santa, su familia y la vida en la zona chinampera.

Después de conocer a Enrique Polanco y Miguel León, quienes realizaban diferentes trabajos  para fortalecer el sentido de identidad en sus comunidades, Karla  empezó a idear una manera de preservar lo que sucedía en su comunidad. Encaminada por el doctor Gastón Melo, empezó a darle sentido a sus fotografías. Dejaron de ser capturas aisladas para convertirse en algo que contara una historia.

Fue así que se originó “Atlapulco: Donde se pierde el agua…” un libro que pretende preservar la cultura y la identidad de San Gregorio Atlapulco a través de las fotografías que Karla tomó a lo largo de 15 años y de los relatos de sus habitantes. Además de funcionar como un medio por el cual las personas que no son de ahí puedan conocer las maravillas que esconde este pueblo.

En el libro podemos encontrar historias de quienes han crecido ahí y han aportado algo a la vida del pueblo,  así como diferentes puntos de vista que vienen de personas de diferentes edades, pues hay relatos de gente que va desde los 11 hasta los 87 años ya que ese fue uno de los objetivos de Karla: recuperar la tradición hablada y plasmarla en el libro. También hay dibujos de niños con sus interpretaciones de los árboles que se encuentran en la zona.

El subtítulo “donde se pierde el agua” viene de una problemática actual: la escasez del agua, y lo que podría pasar si no se hace nada por frenar la explotación de esta zona lacustre. Por ello, la idea del libro es ir de lo húmedo a lo seco y este concepto se puede vislumbrar desde antes de abrir el libro pues la portada nos presenta un ambiente rico en agua mientras la contraportada nos presenta un lugar donde impera la sequedad.

Para la autora, el combatir estos problemas no sólo radica en los habitantes, que a veces ni siquiera son conscientes de ellos, sino también en el gobierno. Ya que a pesar de manifestar su preocupación por lo que está pasando en Xochimilco toman decisiones incongruentes como entubar en zonas importantes o introducir fauna que es nociva para las especies que siempre han llamado a Xochimilco su hogar, como lo es el ajolote. 

Es un lugar con muchos problemas, es un lugar que necesita mucha ayuda y al exponerlo en el libro, siento una responsabilidad por ese lugar, de ayudarlo, de hacer que las personas traten de encontrarle el amor a este lugar, saber que se puede hacer algo desde el arte, desde la cocina, desde la investigación, desde la antropología y justamente enfocarnos hacia allá

A pesar de sus problemas, San Gregorio tiene muchos tesoros, como el sistema chinampero, una herencia de las culturas mesoamericanas que utilizamos hasta el día de hoy; así como un zona arqueológica en los cerros  donde han encontrado restos de pirámides, petrograbados, calendarios y apuntadores solares. Para Karla es importante que la gente conozca todo esto, pues así nacerá el interés por conservar y cuidar nuestra tierra.

“Cuando la gente lo ve, hace la pregunta ‘¿a poco esto está en San Gregorio?’. Hay que hacer evidentes las cosas que tenemos, pues  al final del día esto va a quedar como un recuerdo, esperemos que siga existiendo y que no quede sólo como ‘mira una foto de lo que hubo aquí’. Hay que evidenciarlo, para que las personas tomen ese sentido de identidad”

El libro ha tenido un buen recibimiento, es un objeto bello, con historias valiosas y un prólogo de la escritora, Elena Poniatowska. Este hecho llena a Karla de orgullo y a su vez la hace retarse a que su próximo proyecto sea de igual o mayor calidad. Por lo pronto, continuará dando a conocer “Atlapulco: Donde se pierde el agua…” con presentaciones virtuales e incluso planea realizar algunos clips audiovisuales de algunas de las historias que se pueden encontrar en el libro.

Si estás interesado en conseguir la publicación gratuita, contacta directamente por correo electrónico a Karla.

Por último, la fotógrafa y autora de este libro tiene un consejo para todos aquellos que se sientan inspirados a hacer algo similar por su comunidad o el lugar donde habitan:

“Yo empecé a fotografiar lo que era común y corriente para mí, a mi sobrino le encanta dibujar, pero se pueden hacer muchas cosas, por ejemplo, sacar la receta de las abuelitas para preservar la cocina, hacer transmisiones en vivo de lo que están haciendo. Lo importante es acercarte a aquello que te apasiona desde las actividades que realizas de forma cotidiana.”


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