Naturaleza

Ahuehuete: Memoria natural y cultural de México

Un árbol mítico que refleja nuestro bagaje cultural y es testigo de importantes episodios de nuestra historia.

| Por: Gaby Méndez

En la mitología mexica, Ehécatl era el dios del viento: aparecía en el aliento de los seres vivos, llevaba y traía las nubes (la lluvia) con su brisa y según la creencia geocéntrica de aquellos tiempos, fue él quien inició el movimiento del Sol y la Luna. También se dice que al enamorarse de una mujer, hizo nacer un árbol como símbolo de su pasión y a partir de entonces la humanidad obtuvo la capacidad de amar. El ahuehuete suele crecer en lugares húmedos cercanos a ríos o lagos, esto se debe a que parte de la labor de Ehécatl era abrir el paso para Tláloc y su compañera Chalchiutlicue mediante su soplo, a cambio ellos ayudaron a que el árbol creciera.

Imagen: INAH

En el Códice Borgia se cuenta que Chalchiutlicue presintió que el Cuarto Sol terminaría y todo sobre la tierra sería destruido. La diosa se entristeció al pensar en el hombre y la mujer, por lo que tomó a una pareja y la adentró en el tronco hueco de un ahuehuete. El terrible diluvio pasó, pero la pareja no salía de la protección del árbol. La diosa ordenó al ahuehuete parir a aquella pareja y así nacieron de nuevo.

El nombre ahuehuete proviene del náhuatl āhuēhuētl y uno de sus varios significados es “viejo de agua”. Siempre se ha considerado un árbol sagrado: Moctezuma tenía jardines, parques y huertos de ahuehuetes; mientras que Nezahualcóyotl plantó dos mil de ellos en su palacio. En la actualidad las hojas del ahuehuete son parte de la decoración de altares religiosos y los tallos tiernos forman coronas que se usan durante las fiestas de Pascua. De igual forma las hojas, la resina y tallos son usados como remedios medicinales.

Imagen: cuantotiempovive.com

En 1921 el ahuehuete fue nombrado el Árbol Nacional, ya que se reconoce su valor para la memoria de México. Hoy podemos visitar varios ahuehuetes a lo largo y ancho del país. El principal, sin lugar a duda, es el Árbol del Tule en Santa María del Tule, Oaxaca. El pueblo de origen zapoteca alberga al árbol con el tronco (diámetro) más grande del mundo con 14.05 metros; éste ahuehuete es testigo vivo de más de 2000 años de historia, se cuenta que fue un sacerdote de Ehécatl quien lo plantó y posteriormente, bajo su sombra se alzó la iglesia de Santa María del Tule, que acostumbra celebrar cada segundo lunes de octubre al gran árbol.

El 1 de julio es el Día Nacional del Ahuehuete, se decidió así debido a que fue entre el 30 de junio y 1 de julio de 1520 que se da la batalla entre el ejército de Cuitláhuac y Cortés a las afueras de Tenochtitlan, culminado con la huída del ejército español y un Hernán Cortés en llanto sobre un ahuehuete, o al menos eso nos dijeron alguna vez en la primaria. Algunos argumentan que no se cuenta con evidencia histórica que apoye dicho acontecer, mas con el cuadro de José María Velasco y escritos de Bernal Díaz del Castillo se ha conformado dentro del mexicano la llamada “Noche triste”, o “Noche victoriosa” a ojos distintos como los del pintor Enrique Martínez Maurice. Un pasaje controvertido más de nuestro sincretismo mexicano.

Ahuehuete de la noche triste, María Velasco 1910


“Llanto, penas, tú . . . sufriste.”

Por el rumbo de Popotla,

registro de historia, docta,

persiguiendo castellanos,

en aquellos tristes llanos.

Enfrentando a los soldados,

los mexicas, sojuzgados,

les perdonaron la vida,

en ferviente, plena, huida.

Hernán Cortés, sangrando,

sangre, lágrimas, llorando,

por sus muertos, sus despojos,

postrose, ante ti, de hinojos.

Perdiendo, así, la entereza,

mojó tu tersa corteza,

con sal, de espanto, de miedo,

pidiendo la paz, . . . sosiego.

Fragmento de Árbol de la noche triste por Gonzalo Ramos

El icónico ahuehuete ubicado en la “Plazuela del Árbol de la Noche Victoriosa” sobre la Calzada México-Tacuba en la Ciudad de México, fue incendiado en 1972 por Martín Mayora y una serie de eventos de vandalismo han causado estragos en el lugar y en el mismo árbol. Recientemente se anunció que el sitio será rehabilitado, pues se ha descuidado tanto desde que se remodeló en el año 2013. El ahuehuete es quizá el árbol más emblemático de nuestro país, un retrato vivo que refleja nuestra historia, nuestra cultura y nos permite contemplar la singular belleza natural mexicana.

Árbol de la noche triste en la actualidad. Fondo de Arte y cultura