Arte

Acuarelas para recordar

Conoce a Alicia Aradilla, creadora de 13 cuadernos, más de 700 dibujos y una forma única de retratar al mundo.

| Por Karla Ceceña (@karlaccna)
| Fotografías: cortesía de la artista

Alicia Aradilla, extremeña de 29 años, viaja por el mundo para retratar en acuarela los paisajes que visita, logrando capturar la esencia de los rincones más emblemáticos pero también de aquellos que a veces nos olvidamos de mirar. Además de crear recuerdos palpables, la ilustradora tiene su tienda en línea y un blog de viajes que comparte con su pareja, en el cual narran sus experiencias viajeras.

¿En qué momento descubriste que querías capturar el mundo a través del arte?

Siempre me gustó viajar y llevaba conmigo un cuaderno pequeño a modo de diario, pero los dibujos eran más una anécdota que otra cosa por aquel entonces. Poco a poco esos dibujos fueron cobrando más protagonismo en las páginas y dejando menos espacio al texto, hasta que un día después de ver una exposición de Delacroix me animé con las acuarelas en un viaje a Marruecos. El resultado fue un completo desastre y me frustré muchísimo, tanto que estuve varios años sin pintar, hasta que hace 3 años, en otro viaje a Marruecos me decidí a intentarlo de nuevo. Siempre me inspiraron los pintores románticos, pero es verdad que aquellos cuadernos de viaje de Delacroix tenían algo diferente, eran capaz de transmitir una historia, eran capaces de materializar el tiempo y los recuerdos. Ambas cosas, mi pasión por el paisaje y este nuevo medio de narrar los viajes se unieron dando lugar a los diarios de acuarela.

¿Cómo comenzó Home Sapiens y de qué trata el proyecto

Home Sapiens comenzó cuando Sergio, mi pareja, y yo nos fuimos a vivir juntos. Pensamos que sería divertido contar la ‘aventura de la emancipación’ de una manera diferente, llena de humor pero al mismo tiempo con consejos útiles para los jóvenes que volaban del nido. Poco a poco el proyecto fue creciendo con nosotros hasta dar un giro hace un año y pasar a ser un blog de viajes que sigue dando consejos y ayudando, pero esta vez a mochileros.

¿A qué retos te has enfrentado para poder realizarlo

Lo más importante es la constancia, todo el mundo empieza este tipo de proyectos con ilusión pero cuando no ves resultados inmediatos te vienes abajo y lo acabas abandonando. Para nosotros Home Sapiens siempre ha sido un espacio creativo donde dar rienda suelta a nuestra imaginación y hacer los proyectos que nos gustaban sin necesidad de tener un cliente. También es un nexo de unión entre nosotros donde trabajamos juntos y nos complementamos a nivel profesional.  A veces hemos tenido menos tiempo o ganas de escribir o diseñar, pero al final nos motivamos el uno al otro y lo sacamos adelante.

¿Cuáles han sido sus mayores logros?

Con Home Sapiens ganamos el Premio Bitácoras a Mejor Blog Personal y ese reconocimiento nos motivó aún más a seguir con el proyecto. Después vino la publicación de nuestro libro ‘Guía para jóvenes emancipados’ y ahora se transformó en el viaje de nuestra vida. Creo que Home Sapiens sigue creciendo al igual que nosotros y que seguro seguirán dándonos alegrías.

¿Qué tipo de rincones te gusta dibujar y cómo los eliges

Lo que más me apasiona son los paisajes como te comentaba antes, pero en un cuaderno de viaje tiene que haber espacio para todo, edificios, animales, comida, personas… Elijo sobre todo en función de la luz, creo que es lo que le da vida a un escenario y también a un dibujo.

¿Qué es lo que buscas capturar en tus dibujos de los lugares que visitas?

Busco que se reflejen todas las historias que ocurren durante ese proceso creativo, que la persona que lo vea sea capaz de transportarse a ese lugar y sentir desde la temperatura hasta la conversación que tuve mientras lo pintaba. Como siempre digo, en un cuaderno de viaje lo importante no es crear una obra de arte acabada, sino que sepa narrar la experiencia y puedas revivirla al pasar sus páginas de nuevo.

¿Cuál es la experiencia que vives al dibujar un lugar?

La experiencia siempre cambia, eso es lo bueno de viajar, dependiendo del lugar ocurre una anécdota u otra, pero siempre el feedback ha sido muy bueno. A diferencia de la fotografía que quizás por la tecnología se ha convertido en algo más frío y agresivo para los locales (hoy todo el mundo hace miles de fotos con el móvil que quedan abandonadas en una carpeta en el ordenador), el hecho de sentarte a pintar, en mi caso durante 45 minutos /1 hora, es algo diferente que la gente no suele hacer y eso se valora. Durante esa hora transcurren muchas cosas y es como realmente aprendes sobre el lugar que estás visitando, viendo sus rutinas, dedicándole tiempo y aprendiendo a mirar con otros ojos.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

El hecho de que me permita viajar y conocer lugares diferentes, que gracias al dibujo surjan conversaciones, a veces ni siquiera hechas de palabras, sino de simples sonrisas que lo dicen todo.

¿Qué lugares te han impresionado más y por qué?

Me gustaron mucho Indonesia y Japón, pero los que realmente me impresionaron fueron Myanmar, India y China, porque son completamente diferentes a lo que había conocido hasta entonces. Culturas que han permanecido casi intactas a cualquier influencia Europea.

¿Cuál crees que es la función de los lugares en nuestras vidas?

Creo que cada lugar deja huella, ya sea por la gente que conoces allí o por las experiencias vividas. Van formando parte de la historia de cada persona y generando recuerdos.

Personalmente, ¿qué crees que nos aportan los viajes?

Para mí viajar es muy importante. Los viajes ayudan a comprender el mundo y la vida, te descubres a ti mismo, aprendes a distanciarte de tu zona de confort y eso hace que crezcas como persona. Te da sin duda una nueva perspectiva de la realidad.

¿Qué país te gustaría retratar en el futuro y por qué?

¡Hay tantos! Pero sin duda Cuba es un lugar al que tengo ganas de volver, viajé allí en dos ocasiones pero por aquel entonces los cuadernos de viaje no habían llegado a mi vida. Sin duda un lugar lleno de color y pasión que merece la pena ser inmortalizado en acuarela.

Compártenos una anécdota que hayas vivido durante alguno de tus viajes.

Una muy divertida me ocurrió en China, cuando estaba dibujando en Xian y empezaron a rodearme decenas de turistas chinos que querían sacar una foto al dibujo. ¡Con tanta gente llegó un momento en el que ya no veía lo que estaba pintando! En ese instante apareció un policía y pensé que me iba a ayudar y poner un poco de orden, qué sorpresa me llevé cuando me quitó el cuaderno de las manos… ¡Sólo quería verlo y sacarle fotos!. Creo que ese dibujo se quedó a medias… jajajajaja